CARNAVAL DE RIOHACHA
Como otras ciudades de la Región Caribe de Colombia, Riohacha celebra su carnaval cada año los cuatro días anteriores al Miércoles de Ceniza, generalmente en el mes de febrero y en algunas ocasiones a principios de marzo. Han sido documentados desde el siglo XIX en las crónicas del viajero francés Henry Candelier (1893), donde detallaba la importancia que se le daba a esta festividad en la vida social de la ciudad [3]. Una de las curiosas conclusiones de este cronista es la siguiente:
"Durante estos tres días, lo mejor para un europeo es encerrarse en su casa"
Muchas de las expresiones de este carnaval, como la salida nocturna de personajes enmascarados y cubiertos de lodo (llamados los Embarradores), son propias de Riohacha y no se le ven en ninguna otra ciudad del Caribe. En cada edición del carnaval se escogen tres reinas: una infantil, una juvenil y la Reina Central. Son elegidas por una junta que busca representantes que tengan un buen desenvolvimiento ante el público, que bailen muy bien, que constantemente sonrían y su alegría se vea reflejada en todos los niños y adultos que la acompañen. Se tiene en cuenta su presentación, su forma de expresarse ante el público y su alegría.
FESTIVAL FRANCISCO EL HOMBRE
El Festival Francisco el Hombre es un proyecto cultural con el cual se institucionaliza un reconocimiento anual a la música vallenata contemporánea, a través de quienes se destaquen como sus mejores intérpretes. El Festival promoverá y exaltará la calidad artística del vallenato actual expresado en sus distintas variantes, a saber: tradicional, nueva ola, romántico o moderno.
Se comenzó en la ciudad de Riohacha, capital de La Guajira, el 29 de enero al 1 de febrero de 2009.
El objetivo del Festival Promover la calidad artística de la música vallenata Premiar el esfuerzo de quienes se destaquen durante el año como sus mejores interpretes Promover el surgimiento de nuevos talentos Promover el desarrollo cultural y turístico del Departamento de La Guajira Promocionar a Riohacha como ciudad que impulsa y apoya la música vallenata Contribuir a la generación de empleos e ingresos.
FIESTAS PATRONALES DE LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS
CÓMO LLEGÓ LA IMAGEN DE LOS REMEDIOS A RIOHACHA
Cuentan las crónicas de los historiadores antiguos, que en el siglo XV, queriendo la soberana reina de España, la católica Reina Isabel, evangelizar estas regiones creyó oportuno interponer ante el Altísimo la subyugadora influencia de la Madre del Amor Hermoso, La Santísima Virgen María.
Para el efecto envió para estas tierras sendas imágenes de la Señora, bajo distintas advocaciones; la tradición nos narra que llegadas las cajas al puerto de Santa Marta (Magdalena) encontraron al abrirlas que por una providencial confusión, la imagen de la Inmaculada Concepción, que era la destinada a Riohacha para Santa Marta, pero como a los samarios por ser bellísima le gustase mucho, resolvieron dejarla allá y enviar a Riohacha la de Nuestra Señora de los Remedios.
Desde el arribo de esa imagen a Riohacha, fue objeto de continua veneración y su culto revistió desde el principio notable esplendor. Ella soberana de los cielos, quiso establecer en esta urbe su reino terrenal, y como Reina fue venerada por sus antepasados, que miraban en ella el Remedio prodigioso para todas las necesidades y aflicciones.
Ella, desde el primer momento de sentar sus reales en Riohacha, la ciudad acogedora, la ciudad cuna de héroes, la ciudad de las perlas, comenzó a prodigar con profusión favores y milagros, consignados en las tradiciones y confirmados por la especial protección que hasta la fecha viene Ella, la Señora, dispensando.
La Excelsa Patrona filialmente es conocida como “La Vieja Mello”, a la cual se le rinde homenaje y pleitesía toda la vida y muy especialmente en los días próximos a la festividad.
EL MILAGRO DE NUESTRA SEÑORA
Cuenta la bella historia de la Vieja Mello, como es llamado por todos los feligreses que en el año de 1663 un 14 de Mayo, una fuerte tempestad que causando mar de leva azotó a Riohacha, la cual destruyó totalmente la calle de los Plateros (área comercial de la capital Guajira en la época) y continuaba amenazando con seguir destruyendo el resto de la población por lo que los nativos corrieron a la Catedral y sacaron la imagen de la Virgen de Los Remedios quien con el afán de los feligreses y los fuertes vientos dejó caer la corona de Oro que llevaba puesta, hecho que inmediatamente calmo la furia del mar y el fenómeno climático. Desde entonces el fervor y confianza de todos los guajiros se ha incrementado de generación en generación. Es por ello que no hay Guajiro que se encuentre fuera de Riohacha que no regrese sagradamente el 2 de Febrero a rendir culto a la Vieja Mello, y también el 14 de mayo.
Otros milagros que se mencionan es que, en algunas incursiones de piratas y amenazas de indios, se vio la gloriosa imagen defendiendo a sus protegidos, y, de un modo especial, cuando se echaron en camarones gran porción de gente en piraguas, con el intento de entrar de noche en Riohacha, para saquear y robar sus joyas y perlas. Pero quedaron burlados porque en aquellos lugares, de por si llanos y arenosos, les pareció ver grandes montañas y bosques y una señora que capitaneaba un ejercito. Todo esto hizo desistir a los malhechores y al saberse el prodigio en Riohacha, acordaron sus hijos conmemorar todos los años, tal fecha, con la mayor pompa. En nuestros días se celebra con gran solemnidad la fecha de los milagros, especialmente el 14 de mayo.
LA IMAGEN
La Imagen de Nuestra Señora de los Remedios es de madera y podemos asegurar que es de las más antiguas que se veneran en Colombia. Se remonta al tiempo de la reina Doña Isabel la Católica y parece ser una de las que ella mandó construir con especial cuidado para las ciudades que se fueran fundando en la Nueva Granada. Así se desprende del hecho que afirma haber tenido en sus manos Don Julián Jiménez de Alarcón la Real Cédula de Donación.
Es lo cierto que todavía se conserva la imagen primitiva; y si bien la carcoma ha destruido las extremidades siempre ha respetado el resto, que está y intacto y manifiesta su esbeltez primitiva.
Posteriormente se compró otra imagen tallada, que destruyó el comején, y en 1943 fue encargada otra nueva a los mejores talleres de Valencia España, grande y hermosa la cual se saca en las procesiones.
Pero los fieles tienen especial devoción y cariño por la primera, que se conserva en un altar propio, de mármol y con vidriera preciosa. Tiene, pues, singular mérito esta imagen antigua. A pesar de las continuas guerras de los indios en los primeros años, que todo lo destruían e incendiaban; a pesar de las vicisitudes porque ha pasado la ciudad, primero riquísima, después en decadencia, algunas veces quemada por los piratas; a pesar de todo la Virgen de los Remedios siempre ha acompañado a los riohacheros. Cuando se vislumbraba algún peligro, lo primero que salvaban era su patrona y ya tenían dispuesta su hamaca, para este intento.
LA IGLESIA
No se conservan vestigios de la primera iglesia; pero así como las calles mejores fueron sepultadas por el mar así pudo suceder con la iglesia parroquial. Algunas personas ancianas dicen que la parroquia primitiva estaba al sur de la plaza de la parroquia actual. A principios del siglo XIX se daba culto a Nuestra Señora en una iglesia humilde, que podemos suponer era la antigua de San Francisco, puesto que tenía éste nombre.
En 1835 se emprendieron los trabajos de un templo grande y de buen estilo, como el actual. En 1852 ya estaba terminado y el señor Don Luis Álvarez fue quien trasladó, con gran pompa a Nuestra Señora de los Remedios al nuevo Templo.
El sabio doctor don Rafael Celedón, obispo después de Santa Marta, tomó con empeño mejorar el ejercicio ministerial y las solemnidades religiosas. El fue quien construyó un altar de caoba para la preciosa imagen de los Remedios.
Su digno sucesor, el virtuosos y apreciado padre Espejo, continuó los trabajos y a él se le debe haber traído de Italia cinco altares de mármol y aún cuando sólo pudo colocar el Altar Mayor, a él se debe el haber dotado a Riohacha de esas joyas de exquisito gusto.
Al encargarse la misión capuchina de la parroquia, en 1906 se reformó la fachada, dándole más artístico y marcado estilo, evitando el que se desplomara; se compusieron las paredes, sobre todo la del norte, muy destruida; se colocaron los cuatro altares de mármol y se levantó una cúpula sobre el Altar Mayor.
LAS CONMEMORACIONES
Es tradición que los hombres de cada familia en muestra de liderazgo y respeto madruguen a la fiesta religiosa más importante y representativa de la península, con sus mejores atuendos los caballeros esperan horas para avanzar al altar mayor y luego de hacer una venia a la imagen de la Virgen de los Remedios que se encuentra en el Altar Mayor de la Catedral recibe su Vela que no falta en el hogar de un Guajira en cualquier lugar del mundo donde se encuentre.
El significado de la Vela, cuenta la historia y hechos soportados por muchos feligreses que la mejor muestra del fervor y milagro de la Vela de la Virgen de los Remedios es cuando esta es encendida en amenaza de fuertes tormentas en cada hogar, lo que calma considerablemente el fenómeno climático.
Sin duda el 2 de febrero es considerado un día para reforzar su fe y confianza a esta bella virgen que ha sido autora de innumerables beneficios, por lo que desde el 23 de enero la romería de feligreses recordando en milagro de la Vieja Mello recorren con ella gran parte del centro de Riohacha realizando el rosario de aurora; lo que es multiplicado por quienes llegan de fuera para reafirmar su compromiso de fe el día de su fiesta.
Esta devoción ha la Virgen de los Remedios ha sido tomados por muchos Colombianos que al mejor estilo Guajiro no faltan en su día.
HIMNO RIOHACHERO A LA VIRGEN DE LOS REMEDIOS
Salve a la Augusta Madona
Honor a los Riohacheros;
Salve a la Virgen Patrona
De los devotos sinceros.
CORO
Que feliz siempre Riohacha
Honre por todos los medios
A su patrona sin tacha
La Virgen de los Remedios !.
Salve a la flor de los campos
De la Iglesia en los altares,
Entre rosas y entre lampos,
Entre aromas y cantares.
Salve a la estrella sonriente
Que alumbra con sus fulgores
La esperanza del ferviente
Corazón en sus dolores.
Salve a la que infunde aliento
De los bravos en el alma:
Dándoles en el momento
De la lid, valor y calma.
Salve a la que lleva impreso
En su semblante de hermosa
El albor del casto beso
Del genio que la hizo diosa
Salve a la virgen austera
que inflama los corazones
esparciendo por doquiera
la excelsitud de sus dones
Salve! susurra la brisa,
y en suaves y raudos giros
con el rumor de la Misa
se confunden los suspiros
Salve! Salve! Que este grito
De nuestro himno en la trompeta
Se remonte al infinito
Do está la anhelada meta.










